35. James Franco

James Franco estuvo en todas partes en la década de 2010: nominado al Oscar por *127 horas*, protagonizando *Spider-Man*, dirigiendo películas independientes y enseñando actuación. Su ajetreado ritmo de trabajo lo convirtió en uno de los talentos emergentes más ambiciosos de Hollywood con un potencial de cruce ilimitado.
En 2018, cinco mujeres acusaron a Franco de conducta sexual inapropiada y comportamiento indebido en sets de filmación y en clases de actuación. Las acusaciones de la era #MeToo resultaron en la pérdida de papeles, proyectos cancelados y un fuerte descenso en las ofertas. Aunque algo de trabajo continuó, su trayectoria alguna vez meteórica como protagonista y autor se desaceleró drásticamente, convirtiendo la promesa en interrogantes permanentes.