6. Murciélago Blanco Hondureño (Ectophylla alba)

El murciélago blanco hondureño es un murciélago diminuto, de un blanco inmaculado, con orejas y nariz de un amarillo brillante, no más grande que una pelota de golf. Vive en las selvas tropicales de Centroamérica y construye sus propias “tiendas” cortando las nervaduras de hojas grandes.
Lo que deja boquiabiertos a los adultos es su habilidad para construir tiendas. El murciélago mastica las nervaduras de las hojas para que los lados caigan como un paraguas privado, y luego se acurruca dentro con su colonia. Su pelaje blanco refleja la luz del sol y lo ayuda a mantenerse fresco. Los padres mayores de 40 años que pensaban que los murciélagos vivían en cuevas oscuras se quedan atónitos con este “murciélago de algodón” que construye su propio condominio de hojas cada noche.