Mito: Los sistemas Start-Stop arruinan baterías y arrancadores

La función “Auto-Stop” que se encuentra en los coches nuevos es ampliamente impopular, lo que lleva a rumores de que destruye tu hardware para ahorrar unos pocos céntimos de gasolina. Los críticos afirman que el constante reinicio quemará el motor de arranque y agotará la batería. En realidad, los ingenieros son muy conscientes del estrés adicional. Los vehículos con estos sistemas están equipados con motores de arranque de alta resistencia y alternadores de alto rendimiento diseñados para soportar cientos de miles de ciclos.
Del mismo modo, estos coches no utilizan baterías estándar de plomo-ácido. Utilizan baterías “Absorbent Glass Mat” (AGM) o baterías EFB especializadas que están diseñadas para ciclos profundos y recarga rápida. Si bien reemplazar estas baterías es más caro, el sistema en sí es robusto. Mejora con éxito la economía de combustible en la ciudad sin la catastrófica falla mecánica que sugieren los mitos.