20. No soy un empleado de supermercado, sino un chef.

Según mi experiencia, la mayoría del pescado fresco que ves no es lo que dice ser, o es de mucha peor calidad de lo que parece. Desde pesquerías sobreexplotadas hasta fraudes descarados, a menos que lo hayas pescado tú mismo o puedas hacerle una prueba de ADN, no hay forma de saber qué es realmente ese producto.