18. De vuelta en el colegio, encontré un bote de desodorante en los lavabos de chicos y, de alguna manera, me lo rocié en el ojo.

Le dije a la enfermera que un niño cualquiera me había rociado y había salido corriendo…

Le dije a la enfermera que un niño cualquiera me había rociado y había salido corriendo…