Mito: Los suelos de hormigón descargarán tu batería

Todavía encontrarás mecánicos de la vieja escuela que juran que nunca debes dejar la batería de un coche en el suelo de hormigón de un garaje. Este mito, en realidad, solía ser cierto. Hace un siglo, las carcasas de las baterías estaban hechas de materiales porosos como madera o caucho duro. La humedad del hormigón podía crear un “puente” que permitía que la corriente eléctrica se filtrara, descargando la batería durante la noche.
Hoy en día, sin embargo, las baterías están encapsuladas en plástico de polipropileno grueso y no poroso. Este material es un excelente aislante y no se ve afectado en absoluto por la superficie sobre la que se asienta. Si tu batería se agota mientras está en el suelo, es debido a la química interna o a la antigüedad, no porque el hormigón “absorbiera” la energía.