Mito: Conducir con el portón trasero bajado ahorra combustible

Parece lógico pensar que un portón trasero cerrado actúa como una gran vela, atrapando el viento y frenándote. Durante años, los propietarios de camionetas han bajado sus portones traseros o los han reemplazado por redes para “mejorar la aerodinámica”. Sin embargo, las pruebas en túnel de viento han demostrado exactamente lo contrario. Un portón trasero cerrado en realidad crea una “burbuja” de aire atrapado en la caja, que actúa como un amortiguador que permite que el resto del viento fluya suavemente sobre la camioneta.
Cuando bajas el portón trasero, rompes esa burbuja de aire y creas un caótico vórtice de turbulencia detrás de la cabina. Este aumento de la resistencia en realidad disminuye tu economía de combustible. Los ingenieros dedican miles de horas a perfeccionar la forma de la caja de una camioneta para maximizar la eficiencia, y la diseñaron para ser conducida con el portón trasero subido.