26. Tus huesos siempre están húmedos — No están secos como imaginas

Imaginas los huesos como palos duros, secos y blancos, como los de las decoraciones de Halloween o los esqueletos de museo. En cuerpos vivos, los huesos están en realidad bastante húmedos — contienen vasos sanguíneos, nervios y colágeno que los mantienen flexibles y vivos. Los huesos secos solo aparecen después de la muerte, cuando toda la humedad ha desaparecido.
Este hecho biológico impacta porque los huesos se sienten muy sólidos y permanentes. Las personas mayores de 35 años que han sufrido fracturas, dolores articulares o han visto programas médicos, de repente se dan cuenta de que su esqueleto es un sistema de órganos vivo y húmedo, no una estructura estática. Hace que cada dicho de “seco como un hueso” parezca hilarantemente incorrecto.